La transformación artístico-festiva en las grandes villas vizcaínas (1610-1789)

  1. Eguiluz Romero, Miren Aintzane
unter der Leitung von:
  1. Pedro Luis Echeverría Goñi Doktorvater/Doktormutter

Universität der Verteidigung: Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea

Fecha de defensa: 26 von Juni von 2012

Gericht:
  1. Jesús Rivas Carmona Präsident/in
  2. José Javier Vélez Chaurri Sekretär/in
  3. Víctor Mínguez Cornelles Vocal
  4. María José Redondo Cantera Vocal
  5. Iñaki Reguera Acedo Vocal
Fachbereiche:
  1. Historia del Arte y la Música

Art: Dissertation

Teseo: 115317 DIALNET lock_openADDI editor

Zusammenfassung

Este trabajo aspira a reconstruir el fenómeno artístico totalizador de la fiesta barroca, ente manipulador y maravilloso, en el ámbito urbano vizcaínos a través de los escasos restos que han llegado a nuestros días y de los documentos generados por las instituciones públicas. Debido a esta escasez nos hemos centrado en la transformación festiva del escenario permanente que aún perdura, escenario confomado por el entramado de las villas estudiadas (Bermeo, Bilbao, Durango, Elorrio, Lequeitio, Portugalete, Ondarroa, Valmaseda) y que sufrió reformas tanto transitorias como permanentes a raíz de estas celebraciones. Para visualizar esta mutación festiva hemos utilizado el hecho procesional como base alrededor de la cual desarrollar el análisis de espacios y edificios, siempre teniendo la fiesta y el arte principio del estudio. Sobre estos espacios hemos levantado las construcciones efímeras (monumentos pascuales, túmulos o carros) que hemos encontrado. Completando el escenario se han analizado también numerosos componentes de la trama festiva de amplia relevancia en el caso vizcaíno como pueden ser las comidas, los trajes, las flores, los fuegos artificiales, la música o el teatro, siempre vistos como elementos artísticos visuales. Por último, hemos realizado una serie de monografías de las villas que aspiran a convertir a cada una de ellas, con sus determinadas particularidades, en un espejo de lo que la fiesta barroca pudo llegar a aser dentro de sus términos y donde destaca la singularidad de Bilbao y la magnífica y original creación de la falúa del Consulado.